Introducción a LIGO y a las Ondas Gravitacionales
Uso de múltiples detectores
Vista
aérea del detector LIGO en Livingston, Louisiana. [Imagen: LIGO]
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Se necesitan múltiples interferómetros para detectar y ubicar las
fuentes de ondas gravitacionales (excepto las señales continuas) con
confianza, dado que no se pueden realizar observaciones direccionales
con un único detector como LIGO, que es sensible a grandes porciones
del firmamento al mismo tiempo. Las ondas gravitacionales viajan
a una velocidad finita, que se supone que es la velocidad de la
luz. Esto provoca un retraso (de unos 10 milisegundos) en la
detección entre los dos detectores de LIGO. Utilizando este
retraso y el retraso entre LIGO y sus socios internacionales se puede
ayudar a encontrar la ubicación exacta de la fuente de ondas
gravitacionales en el firmamento. El uso de múltiples
detectores también puede ayudar a distinguir candidatos a
ondas gravitacionales causados por fuentes locales, como árboles que
caen en el bosque o incluso un técnico al que se le cae un martillo en
el emplazamiento del detector. Claramente, estos
acontecimientos no son ondas gravitacionales, pero puede que se
parezcan mucho a ellas. Si un candidato a onda gravitacional se
observa en un detector pero no en los otros dentro del tiempo que
tarda la luz en viajar de uno a otro, el candidato se rechaza.